Lo vio llegar
Y sintió la presencia de un ser desconocido;
Y sintió lo que nunca jamás había sentido.
Lo quiso amar
Y su amor no era fuego no era lumbre;
Le dijo adiós
Y pidió que nunca, que nunca la olvidara;
Le dijo adiós
Y sintió de su amor otra vez la fuerza extraña.
Y su alma completa se le cubrió de hielo
Y su cuerpo entero se le llenó de frío
Y estuvo a punto, de cambiar su mundo,
De cambiar su mundo por este mundo MÍO.