Las ciudades

Lo vio llegar

Y sintió la presencia de un ser desconocido;
Y sintió lo que nunca jamás había sentido.
 

Lo quiso amar

Y su amor no era fuego no era lumbre;
 

Le dijo adiós
Y pidió que nunca, que nunca la olvidara;

Le dijo adiós
Y sintió de su amor otra vez la fuerza extraña.

Y su alma completa se le cubrió de hielo
Y su  cuerpo entero se le llenó de frío


Y estuvo a punto, de cambiar su mundo,
De cambiar su mundo por este mundo MÍO.