alusiones

Producto de un desasosiego necesariamente referido
y el eco de una voz que ensordece al mundo,
avanzo altiva, con mis tantos años de insolencia.

Porque hablo en la voz de los que estuvieron antes de mi,
aquellos que miraron el abismo de la palabra.

Porque Dios está en el vacío del Mihrab,
indiferente al espacio y tiempo.

Pues, siguiendo a la voz de las muchas personas:
No soy nada, nunca seré nada, no puedo querer ser nada,
aparte de eso, tengo en mí, todos los sueños del mundo.